Cada película es una cosa que se hace.
Empezamos en 2010 con una sola idea. La postproducción no es un servicio que se compra por horas. Es un objeto que se construye con alguien, despacio, a mano, oído y ojo, hasta que la imagen y el sonido llegan a ser lo que querían ser.
Una película, un capítulo, un videoclip. Cada proyecto llega aquí como material en bruto. Archivos de cámara, brutos, un primer montaje, un brief. Y se va siendo él mismo. Terminado. Defendido.
La mitad de nuestro trabajo es oficio. La otra mitad es ingeniería. Hacemos color, sonido, conformado, entrega. Escribimos los flujos de trabajo, llevamos las estaciones DIT en rodaje, archivamos lo que nadie se puede permitir perder. Nada de eso es glamuroso. Todo importa.
Un equipo fijo pequeño en Gràcia. Una red de unas treinta manos en las que confiamos. Sin fábrica. Solo la sala, la imagen, el trabajo.
Un edificio de trabajo en el corazón de Gràcia, Barcelona. Las paredes guardan las películas que han pasado por aquí. La luz es buena. Llevamos en esta misma dirección desde el principio.
- Dónde
- Gràcia, Barcelona
- Desde
- 2010
- Equipo fijo
- Nueve personas in-house
- Red
- Unos 30 freelancers